Las uvas
Perteneciente al grupo de las Vitáceas. Se cree que su origen está en el Mar Caspio y se presenta en racimos, y su grano es
pequeño y dulce. Se comen frescas o pasas. También se utiliza para zumos, mostos, vino y vinagre. Pueden ser amarillas,
moradas, color púrpura, negras...
Su producción y forma de elaboración depende directamente de su uso final, pudiendo ser las uvas para mesa, para vino,
o para desecar.
En España la temporada de la uva comienza en verano, y tiene dos denominaciones de origen: La pasa de Málaga, y la uva
de mesa de Vinalopó (Alicante).
Hay muchísimas variedades. Las más apreciadas de mesa son la chelva, de fruto pequeño y dulce; la roseti, más alargada;
la moscatel, más dorada que las anteriores y la más dulce, y es por ésta razón que es la que se utiliza para desecar; también
es muy conocida, a la vez que la más consumida en España, la moscatel italiana. También es muy dulce, pero tiene la piel
más gruesa.
Desde hace unos años se utiliza una nueva técnica con las uvas: La del embolsado.
Con ésta técnica, que consiste en envolver los mejores racimos en bolsas de un papel especial. Con ello se consigue
principalmente alargar la temporada. Gracias a ésta técnica de embolsado, se retrasa la maduración, e impide que le afecten
agentes externos como plagas...
Entre las propiedades de la uva destaca principalmente su poder desintoxicante y depurativo. Es interesante para casos de
reumatismos y personas con insuficiencia renal, para problemas circulatorios e hipertensión.
Es una fuente de energía natural por su contenido en azúcares.
El uso moderado de vino, o uva fermentada, contribuye a disminuir el colesterol y reducir el riesgo de infarto.