La chirimoya: 
La chirimoya ya se cultivaba en el año 200, y es originaria de los valles andinos de Perú y Ecuador. El chirimoyo es un
árbol de crecimiento lento que alcanza los 7-8 metros de altura, las ramas se agrupan a dos o tres alturas con no mucha
profundidad.
Es una fruta con muchas calorías por su proporción de azúcares e hidratos. Sin embargo está recomendada para
diabéticos y para reducir el colesterol.
Contiene mucha fibra, por lo que tiene un gran poder laxante.
Se consume cortándola por la mitad, y comiéndola con una cucharilla, quitándoles las grandes semillas.
Al abrirla se ennegrece al contacto con el aire, esto se evita rociándola con unas gotas de limón.
Como curiosidad, deciros que las semillas, se utilizan en algunos países como un potente
insecticida, machacándolas hasta reducirlas a polvo y mezclándolas con ceniza.