En algunos de nuestros mercados hemos comenzado a vender miel de las montañas de Huesca, con una calidad excelente, pero vamos a ver
algunas cosas sobre la miel:
La miel es un producto elaborado por las abejas a partir del néctar que liban de las flores. La abejas a partir de su recolección realizan varias
labores; una de ellas es la de deshidratar el producto, para así evitar su fermentación. También la enriquecen con sustancias que provienen de
su propio cuerpo. En los panales la maduran, y allí surge lo que conocemos como miel.
La miel es un alimento ideal, para ancianos, niños, deportistas o con cualquier tipo de debilidad. También actúa como cicatrizante de heridas,
desinfectante, e incluso alivia hemorroides (uso externo).
Son archiconocidas sus propiedades ante catarros, o para prevenirlos. Cualquier tipo de miel templada y mezclada con zumo de limón aliviará
tu garganta.
Regula la tensión, tanto la alta, como la baja.
Cuando compres miel, si hace frío, es posible que se solidifique en su base, cosa que por otra parte ocurre en la buena miel natural. Si la
prefieres líquida, sólo tendrás que ponerla al baño María, a fuego muy lento.
La miel, dependiendo de la zona en la que se encuentren las colmenas, puede ser más fuerte, más suave, o tener unas propiedades u otras.
Podemos encontrar entre otras:
La miel MILFLORES: Es la más corriente y abundante. Es la producida con el néctar de varios tipos de plantas y flores, y sus propiedades
dependerán mucho del porcentaje y cantidad de flores con las que se haya producido.
La de BREZO: Es una miel oscura y de sabor fuerte. Tiene excelentes efectos sobre la próstata y en ciertos cálculos urinarios. Es
antirreumática, balsámica e ideal para la ronquera en los fumadores.
La miel de ROMERO: De color claro y sabor dulce y agradable. En caliente se aplica para calmar los dolores musculares.
Estimulante en general, actúa contra el reumatismo, la gota, cirrosis, enfermedades del hígado, epilepsia, parálisis, debilidad y vértigos.